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Dios une propósitos
Apóstol Sinomar
Nací en Nerópolis – Goiás, pero viví parte de mi infancia en Uruana. En la adolescencia fui a vivir en la ciudad de Anápolis donde tuve mis primeras experiencias con Dios. Después de recibir un llamado de Dios con señales impresionantes que marcaron mi vida, fui a estudiar en Belo Horizonte en el Seminario Teológico Evangélico de Brasil. Años después, tuve la oportunidad de profundizar en los estudios cuando, en la Facultad Fundamentalista de São Paulo hice el Curso Superior en Teología.
Pastor desde 1973, al inicio por la Iglesia Cristiana Evangélica. En 1987, acompañado de mi primera esposa Elizabeth Fernandes da Silveira (in memoriam) y de los pastores que conmigo conmigo ministerialmente, fundamos el Ministerio Luz para los Pueblos. Pastoreei la Iglesia de FAMA (Goiânia) por 35 años.
Tengo tres hijos pastores, casados con mujeres de Dios (mis nueras), que abrazan la obra al lado de ellos. Ellos me regalaron siete nietos, siendo que dos netas ya se casaron con hombres comprometidos con el reino y ya me dieron dos bisnietos – Caleb y Noah.
Apóstol Noeme
Nací en Nerópolis – Goiás, y en la adolescencia mis padres se mudaron a la ciudad de Anápolis donde viví hasta casarme a los 22 años. En la mayoría de las ciudades y junto a mi primer esposo, Waldemar Henrique Torres (In memoriam), creamos el Ministerio Elo Conjugal, que durante 25 años tuvo sus enseñanzas aplicadas en el perfeccionamiento de las relaciones entre las parejas. He curado la Facultad Teológica y más tarde la Maestría en Teología. Fui pastora en la Iglesia Luz para los Pueblos del Jardim Guanabara (Goiânia) y luego como obispo, pasé a supervisar iglesias. En septiembre de 2015 fui consagrada apóstola.
Tengo tres hijos pastores, casados con mujeres de Dios (mis nueras) que abrazan la obra al lado de ellos. Me regalaron siete nietos – mis tesoros.
Aps Sinomar e Noeme
El 3 de enero de 2015, abandonamos nuestra viudez y nos casamos. Esta actitud nos llevó a un nuevo tiempo. Mezclamos nuestras familias, y hoy estamos construyendo una historia nueva y diferente. Nos hemos dedicado al ministerio apostólico y nos sentimos felices y agradecidos al Señor cuando visitamos nuestras muchas iglesias Luz para los Pueblos, esparcidas por todos los continentes.